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Llegar al Laboratorio Nacional de Soluciones Biomiméticas para Diagnóstico y Terapia que dirige la Dra. Fiordelisio es como encontrar un oasis en medio de la UNAM. Mujeres que te reciben con una sonrisa, sillas para que aquellas que esperan —aunque la espera es corta— lo hagan cómodamente y una joven que amablemente se toma el tiempo de explicar a cada una de ellas cuál es el procedimiento que van a hacer.

Del nefasto pato congelado que pasa entre tus piernas y las camas de exploración que parecen instrumentos de tortura, a un bonito baño decorado con colores morados, un espacio íntimo, instrucciones claras y un procedimiento diseñado para que tú sola te tomes la muestra.

La experiencia de las mujeres es la diferencia más palpable en lo que está haciendo la doctora, pero no la más importante. Ha diseñado con su equipo una forma novedosa de detectar el Virus del Papiloma Humano (principal causante de cáncer cervicouterino) que es más efectiva, más sencilla, más barata y podría llegar más lejos. En México solo el 16% de las mujeres se hacen la prueba de detección; su invento podría cambiarlo todo.

Ella es bióloga, pero su interés siempre ha sido entender cómo funcionan las cosas. Al tomar la dirección del laboratorio se dio cuenta del potencial que tenía si juntaban a muchas personas con distintos conocimientos. Son 60 personas: 60% mujeres, provenientes de física, matemáticas, biología y diseño industrial.

Todo inició con la neuroendocrinología, que es a lo que ella se dedica. Cree que las personas deberían poder medirse la insulina con la misma facilidad con la que se miden la glucosa. Sin embargo, mientras trabajaba en esto, la pandemia por COVID‑19 cambió sus planes. Adaptó entonces el cartucho para medir el material genético del virus.

Finalmente, pensando en dónde podría tener más impacto, diseñaron esta técnica para medir el Virus del Papiloma Humano. Su técnica es mucho más efectiva que un papanicolau, pues detecta el virus antes de que haya una lesión, y mucho más barata que una PCR. Y eso podría ser la diferencia para más de 4000 mujeres que mueren cada año por cáncer cevicouterino. 

A continuación la entrevista que le hicimos a nuestra MVP de marzo.

Ciencia y Estilo de Vida: Revolucionando la Salud desde México

En nuestra edición de este mes, platicamos con una de las mentes científicas más brillantes del país, quien lidera un equipo multidisciplinario que está a punto de cambiar la forma en la que prevenimos enfermedades graves en México. Hablamos de tecnología, innovación, el poder de las mujeres en la ciencia y, sobre todo, de cómo la investigación hecha en México puede salvar miles de vidas.

Tatiana Flordelisio, profesora de la Facultad de Ciencias. Responsable del Laboratorio Nacional de Soluciones Biomimética para Diagnóstico y Terapia de la UNAM.

Pamela: ¿Cómo empezaste?

Tatiana: Yo soy bióloga. Yo dudé mucho entre medicina y biología y entré a biología por la parte científica, porque lo que a mí me gusta es entender por qué suceden las cosas o cómo suceden, pero definitivamente me gusta mucho la medicina. Entonces me fui hacia el área de biomedicina en el doctorado y luego me gusta mucho la física, entonces me dedico a biofísica.

Pamela: ¿Cuál fue ese impulso original de este desarrollo?

Tatiana: Como una plataforma de diagnóstico. Como un mini laboratorio clínico portátil. Yo veía  que en las enfermedades metabólicas, endocrino, metabólicas, el grave problema, por ejemplo, en el hipotiroidismo, es medirte constantemente las hormonas y en realidad tú tendrías que medírtelas como te mides la glucosa para saber cuánta levotiroxina tomar. Y no lo hacemos. Y no lo hacemos porque hay que ir y que te saquen cuatro mililitros y ahí pues es un rollo.  Entonces dijimos pues a ver cómo podríamos hacer la misma técnica pero en chiquito y la adaptamos y medimos insulina y GH.

Pamela: ¿Cómo se formó el equipo?

Tatiana: Cuando me hice responsable de este laboratorio, nos dimos cuenta del enorme potencial que había, de juntar muchas mentes con diferentes conocimientos. Somos como 60 y hay de física, de matemáticas, de biología y más recientemente de diseño industrial, porque nos dimos cuenta que nosotros hacíamos esto así pero necesitaba ser utiizable. Entonces. Claro, Diseño Industrial ya lo convirtió en algo que puedes usar. Con diseño industrial ya hicimos toda la parte de cómo la va a usar la persona, el usuario y hemos ido aprendiendo de muchas cosas para ir avanzando en el proyecto, pero a la par tenemos otros proyectos, por ejemplo, una máquina transportadora de órganos para transplante, una máquina con luz para las infecciones oculares. Entonces hacemos  muchos proyectos para salud, pero que tienen que ver con juntar la ciencia.

Pamela: Y a la hora de decidir qué nuevos proyectos desarrollar en su laboratorio, ¿cuáles son los parámetros para asegurar que sus innovaciones conecten con lo que realmente necesitan los pacientes y el sector salud?

Tatiana: Los que los médicos nos dicen que necesitan. Muchas veces nosotros en nuestro laboratorio estamos encerrados en ah, tengo esta genial idea y luego resulta que tu genial idea, pues nadie la necesita. Y entonces lo que hemos hecho es como al revés.  A ver, oftalmólogos, qué tipo de infecciones o qué tipo de soluciones necesitamos. Entonces nos juntamos con ellos y generamos el proyecto y entonces empezamos a avanzar. En este caso justamente empezamos midiendo insulina.

Pamela: Después vino la pandemia y, con ella, un giro en sus investigaciones. ¿Cómo adaptaron esta tecnología durante la crisis sanitaria y de qué manera esto los llevó a enfocarse de lleno en la detección del Virus del Papiloma Humano (VPH)?

Tatiana: Y en la pandemia estábamos como muy angustiados de que era carísimo hacerte un PCR. Y luego pues toda la familia, el PCR. Y dijimos pero pues podríamos adaptar esto para medir virus, porque en el virus tú lo que mides si quieres medir bien, no como en las pruebas de antígeno que miden la proteína, tienes que hacer  una PCR que es el material genético, y entonces adaptamos los cartuchos justamente para medir material genético que es DNA o RNA. Y como nos fue muy bien con el Sars-cov-2, o sea, tenemos muy buenos resultados, dijimos ah, pues vamos a ver un cartucho para un virus en el que realmente la incidencia que tienen mortandad podamos hacer una diferencia y pues eso es el virus del papiloma.

Por ejemplo, en México solamente el 16% de las mujeres se hace una prueba de detección que es bajísimo, bajísimo y uno dice y ¿por qué? Y en realidad hicimos muchas entrevistas en Oaxaca, en Guerrero, y nos dimos cuenta que el principal problema es la toma de muestra y el acceso a un consultorio ginecológico y el costo que conlleva y la parte moral de la toma de muestra y decir ay, pues tengo el virus del papiloma seguro este me pusieron el cuerno, me engañaron. Es como una cosa de de prueba de infidelidad.

Nos dimos cuenta que si rompíamos esa barrera, probablemente muchas más personas podían verse beneficiadas y podríamos evitar 5000 muertes de cáncer cervicouterino.

Pamela: ¿Cuál es exactamente la diferencia de la plataforma que ustedes han creado y cómo funciona por dentro en comparación con lo que ya existe?

Tatiana: Pues no hay nada así en el mercado. Realmente nosotros tenemos la patente y estamos empujando mucho por llegar al mercado, que es otra historia de aprendizaje súper diferente, porque en la Facultad de Ciencias pues nunca nos enseñan cómo hacer negocios, cómo haces una inversión, cómo pides una inversión. Y bueno, llevamos dos años aprendiendo mucho de eso. Estuvimos en Shark Tank que hizo la Secretaría de Economía y aprendes muchas cosas que te llevan a ir al mercado. Pero en el mercado, ¿con qué nos podamos comparar? Con un PCR que es la técnica, porque esto es más sensible, específico y preventivo que un Papanicolaou. El Papanicolaou detecta las células cuando ya están transformadas el PCR y nosotros detectamos al virus que es mucho antes de que haya una lesión o que allá haya un un avance de cáncer.

El PCR es caro, más de $2000 o $2.500 , pero además no se hace en todos lados.  Y sin embargo, la Organización Mundial de la Salud ya dijo desde el año pasado que todos los países deberíamos de  tener una cobertura al menos del 80% de detección del virus, no de las células. Pero estamos en México, estamos en América y no tenemos los recursos.Para hacer un PCR necesitas una máquina que es un termo, así que son muy caros. Pero no solo es esa máquina, requieres otra serie de pasos y de procesos como la purificación de la muestra que requieren otros equipos y material. O sea, vas sumando material, material, material, el material, material y al final es una técnica cara, pero además es una técnica que es muy buena para investigación o para poquitas muestras, pero no es una técnica que usas masivamente para 26 millones, que es lo que necesitaríamos anualmente. Entonces necesitas un laboratorio que cumpla ciertas condiciones, necesitas personal capacitado en cada fase y si le vas sumando, pues al final se vuelve imposible de sostener. Lo vimos en la pandemia. En la pandemia, países como Alemania, Inglaterra, pues sí tenían una capacidad de PCR instalada enorme y hacían 300.000 PCR al día para su tamizaje de detección de sars-cov-2. Y en México pues no, no podemos. Entonces tenemos que inventar nuestras propias herramientas.  La técnica se llama hibridación.  Todas las células tienen el material genético, que es como la huella digital. Es un poco como si tú trataras un párrafo de, no sé, de un escritor escritora y buscas las palabras que identifican, pues este párrafo es de tal o ese párrafo al tal. El material genético funciona igual es el DNA o el RNA que dice este virus es el virus 16 o el virus 18 o el virus 200 y VPH hay 300. Entonces lo que uno hace es que busca esos cachitos que son específicos de ese virus y nada más. Ninguna otra célula va a pegar ahí. Y el PCR lo que hace es que amplifica ese reconocimiento, entonces calienta y enfría, calienta y enfría y cada vez que calienta y enfría, si había uno, lo vuelve dos o ocho o 25, y después de una determinado amplificación dice pues tenía tanto y eso te dice cuántos virus había. Nosotros lo que hacemos es que no amplificamos, simplemente pegamos y si pegamos tantas es que teníamos tantos virus y si pegamos menos es que teníamos menos virus.  La diferencia está en que nosotros no amplificamos. ¿Y por qué podemos hacerlo? Porque utilizamos una técnica que implica mucha física, que es la micro fluídica, es decir, usamos pequeños volúmenes así chiquititos, que nos permiten contener esta reacción, esta identificación en este volumen chiquitito, y eso hace que podamos tener mayor capacidad sin necesidad de amplificar. Mucho más barato.

Infografía hecha con IA. Fuente: entrevista a Dra. Fiordelisio

Pamela:  ¿En qué etapa del proceso de validación se encuentran actualmente y qué desafíos enfrentan hoy para que esta tecnología llegue a las manos del público?

Tatiana: Pues ya hicimos todas las pruebas de laboratorio, que es la primera fase de un desarrollo tecnológico y nos fue bastante bien y ahora estamos en la validación clínica. Entonces la fase en la que estamos es validar que nuestra sensibilidad y nuestra especificidad se mantiene. Pero si necesitamos 3000 muestras. Y ahora sí, pasar a las pruebas que pide Cofepris, integrar el expediente, pasar por Cofepris y poder salir al mercado. Yo creo que vamos bien. Hemos tenido mucho interés de farmacéuticas mexicanas, pero también hemos tenido mucho interés, por ejemplo de inversores de Canadá y de la India. Esto hace que podamos tener más o menos una idea del esquema que utilizaríamos para producir y para salir al mercado, porque una fase importante es entender. ¿Bueno, ok, y cómo lo vamos a producir? O sea, qué fábrica va a ser esto y qué fábrica va a ser esto y que fábrica va a ser ese proyecto. Y en México nos hace falta desarrollar esa parte. Esto es un dispositivo médico clase tres, así está catalogado y no tenemos en México todavía la forma de producir este tipo de dispositivos. Estamos nosotros empujando en que ya tengamos una industria que es lo que necesitamos.

Entrevistador: ¿Qué te emociona?

Que mostramos que sí podemos. Me emociona mucho decir oigan, tenemos la capacidad, nada más.

Tatiana: Me emociona verlo en el mercado. O sea, me emociona ir a una mañana y decir ah, bueno, esto lo hice yo. Y creo que es muy importante porque por ejemplo, la UNAM es la institución que más patentes tiene en México, y eso que México tiene pues 1900 al año ni nada comparado con las 300.000 que tienen en Estados Unidos. ¿Pero si uno piensa qué hay en esta farmacia o en este súper hecho en México, inventado en México y así contado con los dedos, entonces qué me emociona? Que mostramos que sí podemos. Me emociona mucho decir oigan, tenemos la capacidad, nada más.

Hay que hacer el caminito para que tengamos las soluciones en vez de seguir importando y importando y importando tecnología. El sector salud  tiene o debería de tener herramientas para la prevención y que nos salga menos caro, porque si uno previene, pues definitivamente todos los costos hospitalarios y demás se vienen abajo. No hay que olvidar que el virus del papiloma es el causante también de la mayoría de los cánceres de ano de la mayoría y de los cánceres que son orofaringe. Entonces no es nos centramos en el cáncer cervicouterino porque es la segunda causa de muerte en mujeres, pero la verdad es que hay otros tipos de cáncer que son desarrollados por el mismo virus. Evidentemente se podrían salvar muchas vidas, pero además, si usamos esta tecnología para otro tipo de prevenciones, como el caso que estamos haciendo para moléculas de cáncer, que es un panel de 12 que permite prevenir o detectar tempranamente 17 tipos de cáncer, pues claro que estaríamos haciendo un gran cambio en la prevención.  Hay moléculas que se pueden medir tempranamente y nosotros estamos haciendo un cáncer para eso.

Pamela: Y regresando por un momento a la idea inicial para medir la insulina que nos contabas, ¿qué sucedió finalmente con esas pruebas pioneras que desarrollaron?

Tatiana: Pues se quedaron ahí porque siempre necesitas  dinero.

Pamela:  ¿Qué nos puedes decir de la importancia de la equidad y de las dinámicas de equipo en su grupo de investigación?

Tatiana: Somos 60. También 60% somos mujeres y eso es importante porque  generar espacios de igualdad es importante. Pues creo que se logra reconociendo lo que cada uno tiene que aportar, Y creo que también se logra entendiendo el papel que jugamos en un equipo todos, reconociendo que hay quien tiene un carácter para hablar y hay quien tiene un carácter para hacer sumas y restas  y si cada quien tiene un papel en un equipo y se respetan, creo que podemos generar espacios justamente que nos permitan avanzar a todos y todas. Y también respetar que si hay personas que tienen hijos, pues sus tiempos son diferentes a los que no tienen hijos y entonces esta idea de generar conocimiento colectivo y trabajo colectivo te permite generar esos espacios.

Pamela: ¿Qué quisieras resaltar?

Lo que nos haría un país soberanamente tecnológico es el desarrollo de nuestra tecnología

Tatiana: Pues me parece importante resaltar que lo que nos haría un país soberanamente tecnológico y cambiar de ser un país tercermundista es el desarrollo de nuestra tecnología y el desarrollo de nuestra tecnología depende de que las y los científicos nos abocamos a dar soluciones científicas para la gente y en las condiciones que tenemos en nuestro país. Entonces, me parece fundamental que entendamos que la ciencia es para la gente y por la gente.

En divulgación tenemos que explicar de mejor manera los procesos biológicos, científicos, médicos, pero también tenemos que crear soluciones y desde luego que podamos hacerlo. Y eso es lo que hacemos en el laboratorio.


Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.