Ojalá esto fuera sólo una pesadilla
Me resulta difícil recordar su rostro feliz y sereno sin que se me llenen los ojos de lágrimas. Todo me remite a aquella madrugada del 13 de julio.
Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.