Por Ivabelle Arroyo
Lo lógico es imaginarse a la fiscal general de la República buscando un delito lo suficientemente grave como para darle una lección al gobierno de Chihuahua. Y voilà, encuentra precisamente el de traición a la patria, que no solo le permite mantener en prisión preventiva a un exfiscal que presuntamente colaboró con agentes gringos, sino que además encaja, miren qué casualidad, con el discurso totalmente palaciego de la defensa de la soberanía. Ni mandado a hacer.
Pero también está lo no lógico. Yo me imagino, porque se vale, porque puedo, que el delito de traición a la patria tiene un contenido real y que la fiscal Ernestina Godoy imagina al exfiscal de Chihuahua urdiendo la manera de vender el país a través de unos agentes de la CIA que entran sin permiso y comienzan por acompañar a un gobierno panista en la destrucción de laboratorios clandestinos, porque por algo se empieza.