Por Laura Brugés
“Quedamos vestidas y alborotadas”, dijo una diputada mientras caminaba por San Lázaro. Y sí: varias legisladoras de Morena estaban vestidas de guinda, listas para celebrar los 15 años de su partido. Afuera las esperaban los autobuses y hasta había policías motorizados para abrirles paso. Pero la sesión no terminaba y, al final, los camiones tuvieron que retirarse vacíos. Esa fue una de las escenas detrás de bambalinas de un festejo al que no pudieron llegar.
En los pasillos también se escuchaban las quejas. Un grupo de diputados de Morena llamó “una pendejada” al dictamen de la Ley Antimemes. Mientras tanto, en el pleno se discutían 113 reservas y las horas seguían pasando. Incluso pidieron que quienes ya no fueran a asistir devolvieran sus boletos en las oficinas del edificio B, piso 1, para darles la oportunidad a otros de ir.