Por Laura Carrera
Hay días en que una siente que hay demasiadas realidades ocurriendo al mismo tiempo y que no se tocan.
Por un lado, declaraciones, posicionamientos, cifras, discusiones técnicas sobre si lo que está pasando en México alcanza o no ciertas categorías internacionales. Por otro, una madre que lleva años buscando a su hijo desaparecido con sus propias manos y que, después de siete años, finalmente lo encuentra. ¡Siete años!
SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...