Por Liliana Romandía*
Durante años, la palabra “ventas” ha cargado con un estigma incómodo.Se asocia con insistencia, manipulación o, en el mejor de los casos, con una habilidad técnica menor dentro del mundo profesional.
Pero vender —cuando se entiende bien— no es eso.
Vender es poder.
SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...