Por Lillian Briseño
Como hemos dicho, la Doctrina Monroe de 1823 enunciaba la tesis América para los americanos, y otorgaba a los Estados Unidos el derecho de defender la independencia de las nuevas naciones y evitar cualquier intento de reconquista por parte de España.
Recordemos, también, que a partir de 1808 -tras la invasión napoleónica en la península ibérica- las entonces colonias españolas iniciaron sus diferentes procesos de independencia. México arrancó el suyo en 1810 y lo culminó en 1821. Pero por muy libres que se declararan estas naciones, su propia inestabilidad e incertidumbre sobre el rumbo que tomarían en el futuro, los hacía muy vulnerables ante cualquier amenaza.
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