Por Natalia Pérez*
No fue solo un accidente: es la falla del sistema.
El 24 de marzo de 2015, el Vuelo Germanwings 9525 se estrelló en los Alpes franceses. Murieron 150 personas.
Pero decirlo así es quedarse en la superficie, porque este no fue un accidente como los demás: no hubo una falla mecánica, ni una tormenta, ni una cadena de errores técnicos, fue algo mucho más difícil de aceptar: una decisión humana dentro de un sistema que no supo verla venir.
SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...