¡Hagamos equipo!

Somos un engranaje que nunca va a caminar si no entendemos la importancia en participación de cada uno; ciudadanía, gobierno y comerciantes.

  
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El fin de semana pasado fui al teatro, generalmente son recintos en espacios sin ventilación sin filtro y con aire acondicionado, antes de llegar a la puerta debes pasar frente a la dulcería, donde venden palomitas, papas, refrescos, chicles…una vez  dentro me doy cuenta que el aforo permitido es una burla pues están todos apeñuscados en una sola área, y la mayoría se dio el gusto de comprar algo en la dulcería. 

“Tercera llamada, tercera llamada, les suplicamos cumplan con traer el tapabocas durante la función”, y pensé: ¿entonces para qué carajos vendes palomitas, papas  y refrescos en la entrada? Comenzó la función y como casi todos compraron algo, el 70 u 80% de los asistentes no traía el tapabocas puesto… supongo que suponen que unas papitas te dan el permiso de romper las reglas sociales y medidas de salud. A mi lado estaba una pareja, me tocó junto a la novia, una mujer de mediana edad, que al reír escupía pedazos de palomitas, esperé 30 minutos a que se acabara su mentado manjar, al fin puso la bolsa en el piso y después de hidalguearse el último trago de refresco, también, lo puso en el piso… esperé unos minutos y les pedí a ambos amablemente si ya podían ponerse el tapabocas, Él en inmediato lo hizo, ella fingió que no escuchó, le repetí y lo mismo, la tenía al lado y me hacía la ley del hielo, después de dos minutos volteó y me dijo: ¡preocúpate de tus asuntos!, pero ya no insistí se veía una persona sin educación y en cualquier momento hacía un escándalo que afectara la función, pero lo que no entendía, esta señorita, es que preocupándome de mis asuntos era justamente lo que estaba haciendo. Habían pasado 45 minutos desde el arranque y todos seguían sin tapabocas, llegó el receso de 15 minutos y todos se lo colocaron y se dispusieron a ir al baño, tomar aire o fumar un cigarro. Yo hablé con el encargado del teatro y le pregunté si no le parecía incongruente lo del aforo y la venta de alimentos antes de la función, me dijo que sí, pero que el gobierno lo permitía y los asistentes también. Ya no entré al segundo acto, me sentí totalmente desilusionada del comportamiento de todos. 

Lo mismo en un vuelo que tomé a mediados de año con duración de 1hora 54 minutos, de entrada el avión es un espacio cerrado, en donde el aire exhalado está en el ambiente antes de llegar a los filtros para ser purificado; pero aquí también pareciera que es de vida o muerte la necesidad de tomarse un refresco o unos cacahuatitos durante el vuelo, porque así lo permiten, pero también dan un anuncio antes del despegue en donde te piden mantengas el tapabocas puesto y a los 30 minutos pasa el carrito y te ofrece de todo… y así en el cine, en eventos, en todos lados.

Somos un engranaje que nunca va a caminar si no entendemos la importancia en participación de cada uno; ciudadanía, gobierno y comerciantes.

Somos una sociedad sumamente egoísta, es increíble que un antojo esté por encima de la salud de los demás, nadie nos importa solo nuestros deseos y necesidades personales. Lo mismo pasa en todas las áreas, abusamos de las reglas laxas, de las que están expuestas a elección de romperlas con lógica o real necesidad. 

Debemos regresar a la normalidad, sí, sin duda, pero recordemos que es una nueva normalidad con también nuevas reglas en donde, en conjunto, necesitamos cuidarnos y proteger a los demás, a los más débiles, a los niños que no han sido vacunados ante un virus que muta, que deja secuelas, que pareciera que compite con nosotros, con la Ciencia.

Hoy Alemania tiene uno de sus peores momentos en número de casos y de fallecimientos por covid 19 en lo que va de la pandemia; 93% de los casos son personas no vacunadas. 

Austria declarará el domingo cuarentena para los que no están vacunados, solo se les permitirán ciertas necesidades básicas. 

Rusia, Dinamarca, Los Países Bajos, República Checa, Eslovaquia, Ucrania están rompiendo récords tanto en casos como en fallecimientos y declararon ya una cuarta y fuerte ola.

Entendamos que debemos adecuarnos, adaptarnos a una nueva forma sin bajar la guardia, sin intentar burlar a la naturaleza y a la Ciencia misma.

Empieza el invierno y las condiciones climáticas serán amigas del coronavirus. 

En México falta vacunar al 51% de la población. Estará en nosotros, en el entendimiento y pensamiento como sociedad lo que nos permitirá mantenernos vivos y con salud… y a los nuestros. ¡Hagamos equipo!

“La sociedad avanza al ritmo de nuestros pensamientos, por lo que si quieres cambiar la sociedad, primero debes cambiar tu forma de pensar”. 
Albert Einstein


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