Por Priscilla de Anda*
Cuando pensamos en Un Kilo de Ayuda, pensamos en una organización dedicada a la Primera Infancia: en las niñas y los niños, en sus familias, en las comunidades y en el impacto que buscamos generar. Pero para que ese trabajo pueda sostenerse en el tiempo hay otra parte, menos visible, que importa: construir una organización sólida, transparente y capaz de responder por las decisiones que toma.
Hace unos días participé en un panel organizado por Baker McKenzie México, en el marco del Día del Oficial de Cumplimiento. Hablamos de prevención de lavado de dinero, inteligencia artificial y, sobre todo, de los retos que implica llevar el cumplimiento a la práctica dentro de las organizaciones.
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