Por Rosa Covarrubias
Dicen que los sueños se cumplen si se persiguen. Pero cuando quien los persigue es una mujer en un entorno históricamente machista, el esfuerzo no es el doble: es, muchas veces, el quíntuple.
Han pasado 22 años desde que una mujer fue designada como árbitra central en un partido de Primera División en México. Lo ocurrido el 22 de febrero de 2004 marcó un parteaguas en la manera de entender el futbol mexicano. Aunque buena parte de jugadores y directores técnicos no se oponían, hubo propietarios y presidentes de clubes que simplemente no estaban de acuerdo.
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