Lo que no cabe en un estadio: el fútbol nos une, la desigualdad nos divide.
Justo ahí, en ese mismo espacio de celebración futbolera, también se hizo visible algo que no podemos seguir ignorando.
Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.