Envejecer también es un lugar
Lo que de verdad nos salva no es la juventud eterna, sino la capacidad de mirar con ternura lo que envejece.
Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.