Yazz , nuestra invitada Zoé, nos comparte su experiencia con 5 operaciones para erradicar el cáncer que se niega a dejarla. Le escribe también un poema.
Tú también puedes compartir tu historia, Zoe te escucha.
Hablar de cáncer para mí es quizás, algo prohibido, por lo que representa.
Primero el miedo te embarga, te llena de un sentimiento tan obscuro, que casi puedo decir te hace ver tu propia tumba, más no tu propio final; de ese no quieres ni pensar, (o al menos eso me pasó a mí).
Con cinco operaciones de cáncer en mi haber, tres de tiroides y dos de mama (contra el cual estoy aún luchando), considero que por fin tengo algo de voz para para compartir lo que viví, sentí y transmití.
Porque lo que se vive es difícil, es temor ante lo que pudiera venir ya que la misma palabra CÁNCER encierra lo que no quiero saber que el fin de mi vida: la muerte. Aunque no es así, pero yo así lo sentí.
Lo que se transmite es parecido: es esa mirada vacía, como queriendo decir que esto no es nada; es esa incógnita del tiempo medido en nuestros pasos, del no saber, y eso angustia.
Y es que todo esto es tan ambiguo, tan difícil, y tan penetrante en nosotras mismas, que se convierte en nuestro día a día, volviéndose como la canela del café, la espuma del jabón, la carcajada de la risa o la lágrima del llanto, siendo este ya parte de nosotras, aunque lo quisiéramos negar.
Pienso que desde pequeñas nos deberían enseñar a vivir con cáncer, porque así podríamos enfrentarlo sin temor, ya que lo que se teme, daña.
Por lo mismo, el cáncer es hoy inspiración en mí, es reto, es motivo de vida, es enseñanza de que estoy aquí para disfrutar el poder hoy respirar y decir que nada me duele, aunque quizás duela, pero al fin y al cabo, vale la pena.
Cáncer es hoy este poema.
CÁNCER
Autora: Yazz Gaspar
Cuando escucho esas palabras que hacen brotar el llanto y aminoran el bullicio, olvidando cualquier canto: “Ha vuelto, se hace presente de nuevo en mi cuerpo, en facto, o quizás jamás se fue, solo estaba adormilado”.
El cáncer es brío negro que amenaza mis momentos tornándolos más obscuros y haciendo parar el viento son voces que nadie escucha, convirtiéndose en lamentos ante el dolor que me aqueja, y no logro someterlo.
¿Por qué yo sufro de esto? Me pregunto y me atormento, Aunque en la recta que marca, no voy sola al firmamento. ¿Me queda fuerza y arrojo para luchar contra el tiempo que necio me marca lapsos de agonía que no quiero?
Cuando veo las miradas de niños, que no comprendo por qué si apenas nacieron se les marca con el hierro señalándoles que el cuerpo sólo funcionó al inverso trazándoles el camino que arrebata cualquier sueño.
¿Quién inventó esta dolencia que padecemos cual juego de ruleta rusa en verbo, sin encontrar contrapeso? Aquí voy de nuevo y muestro como ser el superhéroe que personas solicitan, aunque les vale lo cierto.
Es la mirada del miedo, la que se desvía al suelo, la que intenta en cualquier cerco hallar ese dulce consuelo en el silencio que emiten las voces que se abandonan a lo que el trastorno deja, enmudeciendo sin penas.
Señor, yo tomo lo poco que puedes darme del cielo que se convirtió en infierno al bajar al piso cierto. Soy un claro espejo roto que está partido en mil duelos y corta a diario mi senda, dejándome en sufrimiento.
¿Cómo quiero verme yo, a través de esas miradas que buscan cualquier consuelo donde no existe ya nada? Me quiero ver sin cabello, sin voz, sin dulce recelo, ¡Me niego a verme dormida y acostada en el silencio!
No sé si el tiempo me alcance para vivir más anhelos con risas y la alegría que aún no ha llegado a serlo, y que dan paso primero a desconsuelos, fracasos, del entorno que se muestra, cual agonía del manto.
No termino, solo vivo, congoja de mi calvario y reto a la vida inerte que se me escapa entre manos, a ver si gano la guerra que me declara este campo, o pierdo la rima ingrata, que inspira este verso aciago.
Zoe es un proyecto editorial de Opinión 51 que busca contar historias de pacientes de cáncer de mama, sus miedos pero también su motivación y su fuerza. Creemos que las palabras abrazan y acompañan, tu historia puede ser una fuente de esperanza para alguien más.
Haz click en el siguiente enlace para contarnos tu historia. Queremos escucharte.
Proyecto independiente posible gracias al apoyo de AstraZeneca.
Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autoras y son absolutamente independientes a la postura y línea editorial de Opinión 51.

Comments ()