Por Yohali Reséndiz
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En el gobierno de Morelos hay un nuevo negocio en el que las víctimas son de nuevo los ciudadanos, contribuyentes y propietarios de vehículos adquiridos en el mismo estado o del país que llegan a Morelos a hacer trámites de emplacamiento.

Y aquí la pregunta es:

¿qué fue primero… el huevo o la gallina? Y está dirigida directamente al secretario de Desarrollo Sustentable, Alan Dupré, porque algo no está funcionando y no se trata de un caso aislado.

Sería imposible que no sepa que cada vez son más los ciudadanos que, al comprar vehículos nuevos —muchos de ellos de marcas chinas que han llegado recientemente al mercado mexicano—, se han encontrado con un infierno burocrático digno de investigación periodística y de estudio.

Si no lo saben, aquí se los contamos: el proceso inicia normal. El vehículo se compra en una agencia formal, el concesionario entrega carta factura, con clave vehicular y con todos los datos que exige la Norma Oficial Mexicana.

Es decir: el vehículo sí está registrado ante las autoridades federales. Hasta ahí todo “fine”.

El problema comienza cuando el propietario intenta cumplir con sus obligaciones y cuando acude a un centro de verificación en Morelos la respuesta es:

“No, amigo, no puede verificar”.

¿La razón?

Según los empleados de los verificentros, la marca del vehículo (China) no aparece registrada en el sistema de Desarrollo Sustentable del estado y aquí comienza lo absurdo y lo abusivo. Y claro, aquí la pregunta incómoda:

¿Por qué si el gobierno permite emplacar el vehículo después no permite verificarlo?

¿Ridículo, no?

Es decir: el mismo sistema del gobierno en Morelos autoriza circular con placas…

pero impide cumplir con la verificación ambiental y cuando finalmente, meses después, la clave vehicular aparece registrada en el sistema, resulta que “casual” ya existe una multa por no verificar en tiempo y forma y hay que pagarla.

Así que el ciudadano termina pagando: verificación más multa y pum, negociazo redondo. El círculo perfecto de recaudación.

Así que:

¿Qué es primero?

¿El vehículo que el gobierno permitió emplacar… o el sistema que el gobierno de Morelos no ha actualizado?

Porque si el estado autoriza el emplacamiento, es evidente que el vehículo existe y está registrado.

Pero si Desarrollo Sustentable no lo tiene en su base de datos, entonces el problema ya no es del ciudadano sino del gobierno.

Sin embargo, la factura siempre la paga el mismo contribuyente.

Ese ciudadano que compró un vehículo nuevo, con o sin esfuerzo, que quiere cumplir con la ley y que termina atrapado en el mismo laberinto burocrático donde todo parece diseñado para una sola cosa que empieza con “R”:

RECAUDAR con multas, verificaciones y trámites. Y ya dejen eso: encima de que se recauda, el estado sigue con carreteras deterioradas, infraestructura insuficiente y un crecimiento económico que no termina de despegar.

Por eso, otra pregunta incómoda:

Secretario:

¿Qué fue primero?

¿El vehículo que ustedes permiten emplacar…

o el sistema que no han actualizado?

El ciudadano está pagando por errores suyos de operación y eso no se llama trámite sino cinismo administrativo, abuso. Y lo peor es que cada vez hay más ciudadanos afectados y lo están notando.

¿Que harán al respecto, negarlo, minimizarlo o justificarlo como es ya su costumbre?

Nadie, ninguna autoridad puede evadir ni negar que por 4,500 pesos pagados en los verificentros te dan la calcomanía aprobada en mano.

Así que sí, eso se llama CORRUPCIÓN y RECAUDAR con “R” de ROBAR.

✍🏻
@yohaliresendiz

Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autoras y son absolutamente independientes a la postura y línea editorial de Opinión 51.


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