Por Adela Navarro Bello 

La imagen más célebre de un capo caído es sin duda la que probó “La muerte de Pablo Escobar”, que bajó ese título plasmó en un lienzo el pintor colombiano Fernando Botero, en el año de 1999.

En la obra de arte se aprecia a Escobedo corriendo por encima de los tejados de Medellín, obeso, en parte porque esa era su condición en diciembre de 1993 cuando fue abatido por la autoridad de Colombia, y en parte porque esa es la característica de los protagonistas de las obras de Botero.

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