Por Ana Cecilia Pérez 

Cada vez que aparece la palabra “filtración” en el espacio público, se activa un reflejo inmediato: alarma, indignación y, casi de forma simultánea, un comunicado oficial que lo niega o lo minimiza.

En los últimos meses, México ha vivido varios episodios de este tipo. Algunos confirmados como accesos no autorizados. Otros en disputa pública entre lo que afirman presuntos atacantes y lo que niegan las instituciones. Pero más allá de cada caso concreto, lo relevante no es el incidente aislado. Es el patrón.

SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.