Por Areli Paz

Riesgo: diario. Abrir los ojos y decidir levantarte. Esa línea invisible donde todo puede salir bien… o torcerse. Vivir es eso. Y aun así, lo hacemos.

Responsabilidad: ese freno que no es miedo, es conciencia. El límite que te recuerda que se puede avanzar sin perder la cabeza ni el alma.

Realidad: lo que está ahí aunque incomode. Lo que no se tapa con discursos. Conocerla duele, pero ignorarla cuesta más.

No olvidemos las tres R: riesgo, responsabilidad y realidad.

Cada vez escucho más la frase de “no vayas a México”.

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Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.