Los derechos de las personas trabajadoras del hogar siguen sin materializarse plenamente.
La deuda ya no está en la ley. La deuda está en su cumplimiento, que nos toca a todos.
Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.