Lo que Comer, rezar, amar no me dijo (y su indirecta secuela sí)
A la orilla del río me mostró lo que Comer, rezar, amar no me dijo: que la iluminación no cancela las contradicciones, solo las vuelve más visibles.
Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.