Por Bárbara Anderson

El tema de la discapacidad en México no es solo un tabú desde el punto de vista de la inclusión, sino que —parece— las empresas sienten que es pecado mirar con ojos mercantilistas al mercado de las personas con discapacidad (que lo es).Hay un par de conceptos erróneos en torno a esta minoría.El primero es que discapacidad es igual a pobreza. Error.

Pocas cosas hay tan democráticas como la discapacidad y atraviesa de manera prácticamente homogénea todos los niveles socioeconómicos. Digo ‘casi’ porque sí hay diferencia entre vivir con discapacidad en una ciudad o en una zona rural. Pero, fuera de eso, estamos hablando de que cualquier marca o servicio debería considerar en su mix de mercadotecnia a ni más ni menos que 30.7 millones de personas que viven con una discapacidad o limitación en el país.

SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.