Por Carla Humphrey Jordan*
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Nuestra nación se encuentra frente a una eventual nueva conformación de su sistema político a raíz de que la presidenta Sheinbaum anunciara la creación de una Comisión Presidencial para la Reforma Electoral. De entrada, los temas posicionados fueron: la posible reducción del financiamiento a los partidos políticos; reducción del costo de la organización de las elecciones; la posibilidad de reducir curules legislativas y revisar el método a través del cual se designan a las personas candidatas a diputaciones por la vía de la representación proporcional, entre las principales.

En el transcurso de los días y semanas, actores políticos, académicos, líderes de opinión, entre otros, han posicionado otros temas.

Aquí señalo algunos rubros que, desde mi experiencia como consejera electoral del Instituto Nacional Electoral (INE), el máximo órgano electoral administrativo del país, me parecen importantes:

  1. Para seguir contando con elecciones con plena certeza, debe fortalecerse la autonomía e independencia de los órganos electorales administrativos y jurisdiccionales. Un asunto vital es que el INE cuente con el presupuesto adecuado para cumplir con sus deberes constitucionales y legales, así como el fortalecimiento del Servicio Profesional Electoral.
  2. Debe establecerse, como parte de la reducción del costo de las elecciones, implementar medidas tecnológicas que permitan reducir los costos de la operación electoral. El voto electrónico por urna electrónica y el voto por internet al interior de la República son mecanismos a los que me he referido insistentemente y que nuestro país debe implementar con todas las medidas de seguridad adecuadas. El 70% de las y los mexicanos que residen en el exterior que se registraron para emitir su voto vía postal, presencial en algunos de los consulados o por internet en 2024, decidieron hacerlo por esta última modalidad. Este mecanismo, por ejemplo, podría utilizarse para que emitan su voto las personas con alguna discapacidad, las que se encuentran en zonas de riesgo por inseguridad o presencia del crimen organizado, entre otras.
  3. Es impostergable fortalecer la paridad de género, por lo que bien haría el Legislativo en facultar al INE para la realización de revisiones y auditorías al interior de los partidos políticos, en el nombramiento de sus cuerpos directivos, selección de candidaturas, al financiamiento para cuestiones relacionadas con el liderazgo de las mujeres y para sus campañas; sobre equidad en tiempos en radio y televisión, en propaganda digital a cargo de instituciones, de medios, entre otros, para imponer sanciones en caso de no cumplir con el principio de paridad en las contiendas electorales. La paridad debe garantizarse también de manera inclusiva y pluricultural. Esto tendría que ir de la mano con endurecer sanciones por violencia política de género, por ejemplo, en el ámbito digital.
  4. Uno de los temas más importantes es fortalecer la fiscalización que lleva a cabo el INE para establecer un enfoque más riguroso de sanciones, garantizando la efectividad para inhibir la comisión de faltas; que la norma no solo determine sanciones a partidos, también a personas candidatas que no cumplan con la ley; que se establezcan sanciones a las personas servidoras públicas que no proporcionen información al INE de forma completa y que sea inoponible frente al secreto ministerial, así como obligar a instancias como la UIF, la FGR, la CNBV, el SAT, entre otras, así como a instancias internacionales, redes sociales y plataformas digitales, a que entreguen información al INE de manera completa y oportuna.
  5. Evitar la injerencia del crimen organizado en los procesos electorales ya sea mediante el financiamiento a campañas o partidos políticos o bien, a través de la postulación de candidaturas vinculadas con grupos delincuenciales, frente a lo cual debe establecerse la nulidad de la elección sin márgenes discrecionales como la determinancia en los resultados de la elección.

Hasta aquí dejo algunas consideraciones, entre muchas más, que me parece deben formar parte de la iniciativa de Reforma Electoral que permita fortalecer nuestro sistema democrático.

*Carla Humphrey Jordan es consejera Electoral del INE


Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autoras y son absolutamente independientes a la postura y línea editorial de Opinión 51.


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