Por Dayana Aronovich*
Septiembre siempre sabe a reinicio. Entre el ruido de los útiles escolares y las prisas de las mochilas listas a las siete de la mañana, también está ese otro movimiento silencioso: el de las mamás y papás que buscan retomar su propio ritmo. Con el ingreso de los niños a la escuela, millones de familias reordenan horarios, rutinas y hasta prioridades. Y en medio de esa vorágine, el ejercicio suele quedar relegado al último lugar de la lista, cuando debería estar en el primero.
No lo digo solo como fundadora de una empresa dedicada al diseño de accesorios deportivos, sino como mujer que ha vivido en carne propia la dificultad de conciliar el bienestar personal con las exigencias de la vida diaria. Según un estudio reciente de la Universidad de Granada, escuchar música mientras se realiza actividad física no solo aumenta el rendimiento hasta en un 15%, sino que también mejora el estado de ánimo y la disposición para sostener la rutina a largo plazo. La ciencia lo confirma: un buen track puede ser tan importante como un buen par de tenis o unas pesas ergonómicas.
Por eso, cuando pienso en el regreso a clases, pienso también en el regreso a la música que acompaña el movimiento. No hablo de playlists prefabricadas o del reguetón más obvio, sino de canciones que inspiran, que sostienen el ánimo y que permiten transformar el cansancio en energía. Aquí van cinco que recomiendo como empresaria, como mujer y como entrenadora de mi propia vida:
- Can’t Stop the Feeling de Justin Timberlake (escuchar en Spotify)
- Titanium de David Guetta ft. Sia (escuchar en Spotify)
- Dog Days Are Over de Florence + The Machine (escuchar en Spotify)
- Stronger de Kanye West (escuchar en Spotify)
- Uptown Funk de Mark Ronson ft. Bruno Mars (escuchar en Spotify)
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