Por Desiré Navarro

La “perspectiva abolicionista” suele referirse, en contextos actuales, a una forma de entender y enfrentar la violencia y el castigo que busca abolir (eliminar de raíz) sistemas que se consideran opresivos, en lugar de solo reformarlos un poco.

Un ejemplo claro es el abolicionismo de la prostitución, ya que entiende la prostitución como una forma de violencia y explotación contra las mujeres y propone eliminar las condiciones que la sostienen (pobreza, desigualdad, trata), penalizando a proxenetas y compradores de sexo, pero no a las personas en prostitución.

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