Por Edmée Pardo
Lo que conocemos como Pap o Papanicolaou es una de las técnicas más eficientes para detectar cambios anormales en las células del cuello uterino, especialmente aquellos que pueden evolucionar a cáncer cervicouterino. Gracias a este estudio, utilizado como herramienta preventiva, la mortalidad por este tipo de cáncer se ha reducido de manera notable. Se estima que hasta en un 80 %.
La historia de este descubrimiento puede leerse como una historia de amor y complicidad. Un joven matrimonio griego que emigra a Estados Unidos en 1913. Ninguno habla inglés y solo cuentan con los 250 dólares necesarios que les abren la puerta de entrada al país. Son pareja, equipo, confidentes. Juntos desarrollan un método para recolectar células del cérvix y teñirlas con una tintura que permite que aparezcan de distintos colores según su forma, tamaño y estado.
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