Por Fredel Romano
¿Y si una de las razones por las que venimos a esta experiencia de vida es para trabajar el amor propio? ¿Y si ese trabajo es el primer paso para poder desarrollar después un sentido profundo de merecimiento?
Desde una perspectiva espiritual, se dice que la falta de merecimiento es uno de los elementos que nos hizo separarnos de la creación, de la luz divina del todo. Esta necesidad de “ganarnos” el lugar en la luz, lo que en algunas enseñanzas se llama el pan de la vergüenza, nos lleva a una vida de esfuerzo, búsqueda y evolución.
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