Por Graciela Rojas
¿Sabías que 35% de madres y padres en México espera que sus hijos varones desarrollen una carrera STEM, pero sólo 13% espera lo mismo de sus hijas?
Los estereotipos no siempre gritan. Muchas veces susurran.
Se cuelan en los juguetes que regalamos, en las conversaciones familiares, en la manera en que celebramos ciertos logros y minimizamos otros. No suelen manifestarse en frases explícitas como “eso no es para niñas”. Se expresan en gestos más sutiles: el kit de robótica para él, la muñeca para ella; el reconocimiento al liderazgo del niño, el aplauso a la obediencia de la niña.
SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...