Por Ivabelle Arroyo
Hace poco me afilié a Libertad Riding Club MX. Hago lo que puedo.
La idea es bastante sencilla: convertir a miles de motociclistas en sensores de la calle. Alguien encuentra un bache peligroso y lo reporta; otro advierte sobre un derrame de combustible, un semáforo descompuesto o un retén policial irregular. La información circula y quien viene detrás sabe que unos kilómetros adelante hay algo que puede tirarlo de la moto o meterlo en problemas.