Más de Laisha Wilkins
Las calles y el Mundial…
Una ciudadanía que normaliza y permite, que acepta sin exigir… está condenada al malestar y al agotamiento.
Otra vez los albañiles…
Decidí quedarme y fue una gran decisión porque todos los días me recordaban lo afortunada que era.
Sociedad sin destino
Una sociedad inerte, con analfabetismo emocional, que solo se mueve —si acaso— por placeres inmediatos.