Por Laura Coronado Contreras
Me choca la gente egoísta que piensa más en ella que en mí. Y, aunque parece chiste, es la realidad en este Mundial. ¿Quién quiere ver una foto de Raúl Jiménez anotando si puede ver la selfie de un influencer celebrando en el estadio? Nos quejamos de lo “desangelado” de la organización, pero lo hacemos en primera fila, en primera persona y con el mayor de los close-ups.
Como si fuera un oráculo, precisamente hace 20 años, la revista Time mencionaba en su portada que “nosotros” éramos la “Persona del Año” debido al surgimiento de las redes sociales y al empoderamiento colectivo y la democratización que implicaba el ciberespacio. Los ciudadanos asumíamos el control de lo que sucedía en la comunicación. Se creaba una conversación y no un monólogo; la información ya no estaba en manos de unos cuantos medios. Se construía un nuevo entorno mucho más participativo. El micrófono —y la pelota— estaba de nuestro lado.
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