Por Graciela Rock
Hace unos días, en Estrasburgo, los eurodiputados de los grupos más conservadores aplaudieron durante casi un minuto cuando se confirmó el resultado de la votación en la que el Parlamento Europeo aprobó de manera definitiva el reglamento de retorno con 418 votos a favor, 218 en contra y 30 abstenciones. Desde las bancadas de la derecha radical se escuchó el coro "Send them back", que ahogó al "Shame on you" de una tímida oposición.
En marzo entrevisté para La Cadera de Eva a Youssef M. Ouled, investigador de la organización AlgoRace, sobre el proceso legislativo que entonces todavía estaba en marcha. Insistía en que este reglamento no inaugura una práctica, sino que institucionaliza una que ya se lleva a cabo. La perfilación racial, los controles por apariencia, las redadas con violencia policial, todo eso ya ocurría en territorio europeo antes de la votación. Lo que cambió fue el respaldo legal para ello.
SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...