Crónica de un berrinche anunciado

¿A poco sí te crees eso de la democracia? ¿No estás viendo lo que estamos haciendo?

Crónica de un berrinche anunciado
Marilú Acosta

Por Marilú Acosta
audio-thumbnail
🎧 Audiocolumna
0:00
/385.368

Parte II

Junio 2, 07:40 hrs. — cuartel general
El Patrón, pensativo, bebe jugo de naranja. Frente a él se observan en distintas
pantallas a los 10 Centuriones en el mapa, redes sociales, noticias y cámaras de
seguridad pública. Levanta el teléfono: No me decido entre chilaquiles con pollo
o tacos dorados de barbacoa, así que tráeme los dos, a las 11:15 hrs. En cuanto
llegue mi compadre que pase y le preguntas qué quiere de almorzar. Que nadie
me moleste. Ahorita mándame pan dulce, aquí me preparo el café. Cuelga.
Impaciente revisa constantemente su celular. Finalmente llega el primer
mensaje: el doncito está dormido. Suspira, la parte más delicada está lista.
Segundo mensaje: Ojos y oídos en casa de campaña 1. Tercero: las vacas
preñadas están en posición. Cuarto: en línea con conteo rápido. Quinto: Ojos y
oídos en casa de campaña 3. Sexto: dinero distribuido. Séptimo: Ojos y oídos en
casa de campaña 2. Octavo: en línea con prep. Noveno: reventadores en
posición.
07:58 hrs., el Patrón tiene listo el mensaje para el Jefe: inicio exitoso. Entra a
Paloma, se mete al chat del Centurión que falta. Última conexión a las 07:23 hrs.
07:59 hrs., en línea.
08:00 hrs., escribiendo: francotiradores en posición, todos.
08:00 hrs., inicio exitoso, Jefe — recibido — leído.
08:01 hrs., ok, envío transferencia.
El Patrón respira, se levanta. Revisa la cuenta de banco, mientras espera que la
máquina termine de preparar el café. Ya tiene la primera de las cuatro
transferencias del día de hoy.

08:15 hrs. — habitación de hotel del Jefe

Ojos y oídos en donde se requieren. En posición para responder como la
jornada lo vaya requiriendo. Puntos de negociación bajo la mira. El Imperial no
molestará hasta después de las 16hrs. Primer pago efectuado. Quedo atento a
las instrucciones. El Jefe envía el mensaje a los Dragones. Aún le genera
ansiedad no saber ni quiénes ni cuántos son. Suena una notificación: todos los
mensajes entregados. Suspira, ya cumplió, si los Dragones lo leen o no, ya no
es su problema. Se dirige a la cama y se acuesta de nuevo, coloca el celular
debajo de su almohada, busca entre las sábanas el cuerpo que yace a su lado.

09:40 hrs. — cuartel general
El compadre le sube el volumen a la pantalla de noticias: el 95% de las casillas
ya están instaladas, hasta el momento la jornada se lleva a cabo con
tranquilidad. Existen funcionarios de casillas que han reportado inconformidad por parte
de algunos ciudadanos. La candidata oficial ha declarado sentirse confiada de
ganar porque eso es lo que quiere el pueblo y están listos para defenderse del
fraude de la oposición que no sabe perder.
_¡Quítale el volumen a esa pendejada! Le reclama el Patrón.
_¿No quieres saber cómo va la jornada? Pregunta el compadre, poniéndole
mute.
_No necesito de un periodista palero para saber cómo va -dice riendo el Patrón y
volviendo a revisar sus cartas- ¿qué decides, pagas o ya me llevo yo la lana?
El compadre revisa sus cartas, observa al Patrón. Está contento y relajado.
Desafiante, sostiene la mirada con una sonrisita que sólo significa que sabe que
se va a chingar al compadre. Vuelve a ver sus cartas.
_ No pago.
_ Cobarde.
_ Estratega, que es distinto.
Mensaje: en casa de campaña 2 ya preguntaron porqué el doncito no los ha
contactado. Espero instrucciones. El Patrón se queda pensando. Responde: ya
se los van a tranquilizar.
Mensaje del Patrón: reporte médico a casa de campaña 2: pasó mal la noche,
aún no despierta del todo.
_ Estratega yo, cabrón, que desde este celular estoy dirigiendo una operación
gigantesca. Presume el Patrón.

_Ni sabes quienes son tus jefes. Se burla el compadre.
_Ni necesito, mientras me paguen, por mi pueden ser… -El Patrón se inclina
sobre la mesa y baja la voz- por mi pueden ser extraterrestres, que me da igual.
El Patrón y el compadre sueltan las carcajadas.
_¿Tampoco te importa cómo le vaya al país? Pregunta, cauteloso, el compadre.
_¿A poco sí te crees eso de la democracia? ¿No estás viendo lo que estamos
haciendo? Al país le va a ir bien, siempre y cuando los extraterrestres así lo
quieran. O así les convenga. Contesta el Patrón, levantándose por una pieza de
pan.
El compadre se soba la yema del pulgar, la observa.
_¡Compadre! Que no le de pena haber ido a votar. Para los extraterrestres es
importante saber cómo anda la ciudadanía, -le dice el Patrón al acercarle pan y
café- échate tu cafecito y relájate.

✍🏻
@Marilu_Acosta

Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autoras y son absolutamente independientes a la postura y línea editorial de Opinión 51.