Por Mónica Flores
El mundo laboral evoluciona a una velocidad sin precedentes. Los cambios demográficos, los avances tecnológicos, la presión competitiva y las nuevas prioridades individuales generan grandes retos y oportunidades, y están redefiniendo la forma en que las organizaciones —y quienes trabajamos en ellas— creamos valor.
El entorno seguirá transformándose: las megatendencias, como la inteligencia artificial, la automatización, la deslocalización del trabajo y la transición hacia modelos empresariales más sostenibles, no solo continuarán, sino que se acelerarán.
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