El absolutista de la libertad de expresión

Los seres humanos confundimos libertad de expresión con libertad a secas, hasta para agredir y ofender a los demás.

El absolutista de la libertad de expresión
Mónica Hernández

Por Mónica Hernández

Así se autonombra: el absolutista de la libertad de expresión. Es también CEO (mandamás) de empresas como Tesla, SpaceX y X (antes Twitter o todavía Twitter, porque nadie dice que escribe un “x”, sino un Twit). Su nombre es Elon Reeve Musk y es un empresario norteamericano de pura cepa, de esos que crecen en otras partes y se hacen con el pasaporte de los Estados Unidos y de ahí a dominar el mundo (aquí sí es literal).  

Nació en Pretoria, Sudáfrica, de madre canadiense (modelo) y padre sudafricano (co-propietario, por cierto, de una mina de esmeraldas en Zambia). Tiene por tanto, tres nacionalidades y reside en los Estados Unidos, luego de un breve paso por una universidad de Canadá (Queens) y otra de Estados Unidos (Pensilvania) para graduarse de Economía y Física. Iba a estudiar en Stanford, pero solo se mudó a California en 1995 para convertirse en empresario, ya que la universidad dejó de apetecerle. Se sabía genio y con esa autoconfianza fundó su primera empresa, Zip2 (que vendió a Compaq en 1999 por 307 millones de dólares). Después se le ocurrió que un banco sería buena idea, y creó lineX.com, que fusionó con Confinity en el año 2000 para crear PayPal, que eBay compró en 2002 por 1,500 millones de dólares. El resto de sus empresas son igual de conocidas y han añadido ceros de tres en tres a su fortuna personal y empresarial.