Por Nadia Rodríguez Martínez
Trump quiere ganarle la partida a China y dejar de comprarle estos minerales, apoderándose del Edén sin miramientos.
“…Todo un inmenso jardín, esto es América…Cuando Dios hizo el Edén, pensó en América”, así dice la canción compuesta por los españoles José Luis Armenteros y Pablo Herrero que ha popularizado Luis Miguel y que por cierto, suena muy bonito. Lo desagradable es que ese Edén sea sobreexplotado de una y mil maneras por propios y extraños sin mesura y a costa de lo que sea, dejando cada vez más miseria en el Edén y mucha riqueza en las manos de unos cuantos archimillonarios caprichosos y peligrosos.
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