El mínimo esfuerzo de los buenos hombres

La realidad es que el mundo está lleno de padres ausentes.

Dicen que Sergio es un “buen padre”, un “buen hombre, muy trabajador”. Se levanta, va a trabajar, regresa en la tarde cansado, cena y se va a ver la tele. Laura, su esposa, además de cocinar la cena también trabaja… eso sí, no gana tanto como él.  

Es tan buen padre que incluso, algunas veces (más bien pocas) va a los compromisos de sus hijos, los lleva,…

This post is for paid subscribers

A guest post by
Columnista.