Miedo de amar*

La pandemia empeoró su sentimiento de ser explotado, poco valorado y muy exigido, pero se dice incapaz de no hacer las cosas a la perfección para evitar las críticas.

Acaso se pueda decir que no vive hombre alguno que en el fondo no desespere en alguna medida, que en lo más íntimo de su ser no esté habitado por una inquietud, una perturbación, una discordia, un temor angustiado de algo desconocido o de algo a lo cual no se atreve siquiera a conocer, un temor por la posibilidad de vida.

(S. Kierkegaard, Temor y temblor

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Columnista.