Olga y la misoginia

¿De quién es la culpa de esta desdichada historia? ¿De Olga Sánchez Cordero, por dócil, o de la misoginia, que la acosó desde un inicio? Yo sostengo que de ambos lados.

Durante la campaña presidencial, Olga Sánchez Cordero fue la portavoz de las mejores esperanzas femeninas. Prometió no menos que una revolución política: el Estado por primera vez asumiría como una obligación central la erradicación de la violencia contra las mujeres y su ascenso en todos los terrenos a la igualdad.

¿Cuántos votos ganó esa promesa? Sospe…

This post is for paid subscribers

A guest post by
Columnista.