Mi Chepita linda

Pese a que no es el prototipo de príncipe azul con el que nos enseñaron a soñar, empiezas a desear a un Sabines en tu vida o, mejor aún, ser la Chepita en tu historia de amor. 

“No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti…”

Seguramente alguna vez han leído o incluso escuchado al menos un fragmento del poema que inicia así, voy a reforzar: No es que muera de amor, muero de ti… Imagínense ser quién inspire…

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Columnista.