Por Rita Alicia Rodríguez.
Hablarle a la mujer con información de mercado clara, respeto por su contexto, sus distintas realidades y precisión en lo que se ofrece.
Existe un patrón claro que sigue replicándose en la comunicación dirigida a las mujeres —aunque también se presenta en otras comunidades—: mensajes comerciales persistentes que combinan dos promesas aparentemente contradictorias. Por un lado, resultados inmediatos; por otro, la ilusión de poder detener el paso natural del tiempo y las circunstancias de la vida.
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