180 metros de vidas ajenas

Me fue inevitable espejear y ver todo lo que me muestran las redes para sentir que yo no he hecho nada con mi vida.

180 metros de vidas ajenas
Señorita Lechuga

Por Señorita Lechuga

Amanecí cansada y tomé el celular.
Amanecí contenta y tomé el celular. 
Amaneci, simplemente, y tomé el celular.

Como un ritual o una meditación, alargar el brazo, desconectar el teléfono del enchufe de luz y tomar el celular y observar otra vez como mi dedo se desliza y desliza, una y otra vez hasta ser enganchada por una canción, por otra cuenta que acceda a mis peticiones y a mis gustos, ese es mi ritual de la mañana. ¿Cuál es el tuyo?.