Por Shelly Moses Laska

Él miraba por la ventana de su oficina todas las mañanas, porque del otro lado de la calle estaba ella, con falda entubada y siempre ocupada al teléfono. Ella era secretaria; él, vendedor de zapatos.

Ella contestó una llamada, como todos los días lo hacía, pero en esta ocasión no era trabajo: era él, y quería invitarla a salir.

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Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.