La historia no se repite, pero a menudo rima

La gran pregunta de los últimos 55 años es ¿por qué Díaz Ordaz no nombró a Ortiz Mena como su sucesor?

La historia no se repite, pero a menudo rima
Sofía Guadarrama

Por Sofía Guadarrama

Las impresionantes similitudes entre los sexenios de Gustavo Díaz Ordaz y Enrique Peña Nieto.

En 1966 estalló la huelga en la UNAM en contra de las reformas académicas, lo cual llevó al rector Ignacio Chávez a presentar su renuncia. La huelga fue manipulada por una corriente del PRI que al final posicionó a Javier Barros Sierra, quien a su vez quería evitar que Echeverría llegara a la presidencia en 1970.

En 2014 estalló la huelga del Instituto Politécnico Nacional, con las mismas "razones" que la huelga del 66. El secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, dialogó con los estudiantes y cedió a las peticiones de los alumnos. La directora general del IPN, Yoloxóchitl Bustamante Díez, renunció a su cargo y tomó su lugar Enrique Fernández Fassnacht. Sin embargo, los líderes de la huelga se negaron a reanudar las clases. Sus asambleas eran a puerta cerrada con el SME y organizaciones afines a MORENA. Les impidieron la entrada a alumnos del IPN y medios de comunicación. Había una estrategia partidista de MORENA para poner en jaque al gobierno de EPN. El diario La Razón publicó pruebas de la militancia en MORENA de los líderes de los estudiantes en huelga: Paco Ignacio Taibo II, Ubaldo Oropeza Meneses, Adrián Alvarado, Ricardo Che y Daniel Antonio Rosales. (Igual que Antonio Attolini, portavoz del movimiento YoSoy132 en 2012 y que tiempo después se desenmascaró como militante de MORENA). Para continuar en la mesa de diálogo, los líderes de la Asamblea General Politécnica exigieron que 30 directores (de un total de 44) de unidades escolares renunciaran. El IPN, que depende de la SEP, se los cumplió. Al final le entregó a MORENA el control del IPN, como lo tiene sobre la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), la cual fue creada en la administración de López Obrador en el Distrito Federal y que, por cierto, es la peor universidad del país: desde 2001, la UACM ha tenido un total de 51 mil 333 alumnos, de los cuales solo 699 son titulados, es decir, 1.36 por ciento han obtenido su cédula profesional.