Por Sofía Guadarrama Collado
Nicolás Maduro Moros nació el 23 de noviembre de 1962 en El Valle, barrio caraqueño (algo así como Tepito en la Ciudad de México o Coacalco en el Estado de México) donde la política no se estudia en libros; se aprende en el barrio, entre policías, pandillas y líderes sindicales.
Su padre, Nicolás Maduro García, sindicalista de hueso duro, convirtió la lucha obrera en rutina doméstica. Su madre, Teresa de Jesús Moros, colombiana, aportó el toque internacional a un hogar donde la ideología se servía como desayuno. Así, entre huelgas, discursos y consignas, el pequeño Nicolás aprendió que la política estaba en su genética. De ahí salió convencido de que la militancia era destino y que el Estado era un botín que se reparte entre los que saben gritar más fuerte.
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