Por Sofía Pérez Gasque Muslera
Arrancamos el 2026 con muchos discursos sobre transformación, futuro del trabajo, sostenibilidad, innovación… y claro, también sobre equidad. Pero entre lo que se dice y lo que realmente se hace, hay una brecha que ya no podemos ignorar.
Cada vez que escuchamos a una empresa hablar de diversidad e inclusión, parece que todo va avanzando. Se anuncian compromisos, se organizan paneles, se contratan consultoras. Pero cuando miramos los datos, el panorama es otro. Según el estudio Women in the Workplace 2025 de McKinsey & Company, aunque la mayoría de las compañías afirma que la diversidad es una prioridad, solo la mitad considera realmente prioritario el avance profesional de las mujeres. Y aún menos lo convierte en acción concreta.
SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...