El INE ha muerto
El ciudadano se convirtió en feligrés de una secta política donde el dogma es obedecer y la liturgia consiste en repetir consignas.
Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.