Por Vania Pérez
Las autoridades del Estado mexicano tienen hoy la oportunidad de actuar apegadas a las leyes nacionales e internacionales, y de demostrar que el país no es cómplice de cárteles de la droga ni un narcogobierno.
México debe actuar con responsabilidad frente a la población, no en función de intereses partidistas, cualquiera que sea el gobierno en turno. En el marco de sus compromisos internacionales, el país es Estado parte de las dos convenciones más relevantes en la materia, con rango de ley interna: la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (UNTOC) y la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (UNCAC). Asimismo, en diciembre de 2023 México, junto con Italia, impulsó la Resolución 10/5 sobre los vínculos entre corrupción y delincuencia organizada. En ese contexto, una solicitud de Estados Unidos se inscribe en el principio de cooperación mutua entre Estados.
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