Por Yolanda Morales 

Hace más de 100 días mi mamá murió, era verano. El último verano en que vivió mi madre. 

Soleado y gris, caluroso y frío. Mi amá era mi mamá, mi guía, mi confidente, mi ángel en la tierra, mi sombrilla protectora de cualquier azotada de la vida, mi bingo, mi carta de la suerte y yo era su fan.

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Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.