Por Ana Cecilia Pérez 

Imagina que compras un par de lentes elegantes. Los usas en tu día a día — en casa, con tus hijos, en el trabajo. Son cómodos, modernos, con inteligencia artificial integrada. Te dijeron que fueron diseñados pensando en tu privacidad. Que tú tienes el control.

Lo que nadie te dijo es que al otro lado del mundo, en una oficina en Nairobi, alguien estaba viendo lo que tus lentes grababan.

SUSCRÍBETE PARA LEER LA COLUMNA COMPLETA...

Mujeres al frente del debate, abriendo caminos hacia un diálogo más inclusivo y equitativo. Aquí, la diversidad de pensamiento y la representación equitativa en los distintos sectores, no son meros ideales; son el corazón de nuestra comunidad.