Por Angie Contreras*
Fui de la generación de los tazos y las tarjetas de Yu-Gi-Oh!, me tocó ver cómo se organizaban para aprender una coreografía de K-pop y hoy farmean aura.
Seguramente el fin de semana vieron en redes sociales, e incluso en las noticias con las que acompañan su café cada mañana, plazas, áreas públicas y parques llenos de personas jóvenes. Al centro, un par de chicas y chicos hacen movimientos con manos y pies, gesticulaciones que a simple vista no tienen ningún sentido. El público aplaude, se asombra; alguien grita que la persona ganó aura points, que tiene +1000 de aura. La tarde transcurre entre caras, risas y una juventud que hacía mucho no tomaba el espacio público.